El salón del consejo resplandecía bajo la luz que se filtraba por los amplios ventanales. Mariana observaba desde un discreto rincón cómo Khaled presidía la reunión con autoridad natural. Había insistido en que ella asistiera como observadora, parte de su estrategia para integrarla gradualmente en los asuntos oficiales de Alzhar. "Necesitas conocer cada aspecto de este mundo si vas a compartirlo conmigo", le había dicho esa mañana mientras desayunaban.
Mariana recorrió con la mirada a los presen