UN BESO.
-Moría por volver a bailar contigo, esto tengo que confesarte, si fue idea mía, dijo Omar sonriendo mientras con sus brazos sujetaba la pequeña cintura de Marian.
-Y yo, dijo ella con una voz casi inaudible con los brazos en el cuello de Omar.
Aquel aroma a loción, que no se había quitado de sus recuerdos desde el día que bailaron por primera vez en la cena de caridad, había vuelto a impregnarse en su ropa y piel, ella se sentía feliz de estar en los brazos del hombre al que amaba, aunque no qu