LA CABAÑA.
-Señor Vitale, no soy nadie para cuestionarle, pero ¿esta chica, Astrid, no se molestará porque salgamos a almorzar?
-No te entiendo, Astrid es la hija de un amigo solamente, trabaja acá porque él me lo ha pedido ¿porqué debería de importarle que tu y yo salgamos a comer fuera de la oficina, yo no tengo que darle a nadie explicaciones, ella es una empleada Marian, eso es todo, respondió Omar algo extrañado.
-Está bien, como usted diga.
Omar se le acercó a la chica lo suficiente como para que el