Capítulo 44: Donde el miedo se convierte en alivio
(Narrado por Ava)
No hay peor sensación en el mundo que perder de vista a tu hijo. Ni las noches sin dormir, ni el cansancio que llevo encima desde hace semanas se comparan con esto.
Estoy desesperada. Camino de un lado a otro, casi corriendo, buscando con la mirada en cada rincón del hospital. Mi voz ya suena ronca de tanto preguntar.
—¿Vio a una niña pequeña? —le digo a una enfermera que pasa apurada—. Cabello negro, lacio, vestidito rosa con