**CASPER**
El aroma de su piel a limpio y terciopelo nuevo seguía impregnado en las sábanas de seda gris cuando estiré el brazo, buscando de forma automática la calidez de su anatomía. Mis dedos solo encontraron el tejido frío, liso, desprovisto de la vibración salvaje que horas antes me había hecho colapsar el sistema. Abrí los ojos de golpe. El sol del lunes se filtraba por las persianas con una simetría gélida que me pareció una agresión biológica.
La suite principal estaba vacía. La chimene