**LEONOR**
Casper se giró lentamente. Sus ojos oscuros viajaron desde el tejido verde hasta la curva apenas perceptible de mi vientre, deteniéndose allí con una intensidad salvaje que me cortó la respiración. El sastre, ajeno a la tensión de alta intensidad que flotaba entre nosotros, tiró de la cinta alrededor de mi talle, lo que me hizo perder ligeramente el equilibrio sobre el pedestal.
—Cuidado —dijo Casper, dando un paso al frente de forma instintiva.
—Estoy bien —ataqué, forzando a mi voz