YAMILA KAYA
Tal y como si lo hubiese presentido, la madre de Aarón no puso la mejor cara cuando vio llegar a su hijo con Amed en brazos cruzando el umbral de su apartamento.
Quiso disimular rápidamente al verme seguirlos, pero ya era tarde para las dos y para que pudiera causarme una buena primera impresión, ya yo había visto su expresión de que yo y Amed no éramos suficientemente buenos para su hijo.
Por la expresión del rostro del hombre que me acompañaba, me percaté que él también había nota