Narrador omnipresente
Dejar atrás todo aquello que nos atormentó no siempre será una tarea fácil, porque los demonios, tarde o temprano, vuelven del abismo para devorarlo todo a su paso, sin piedad.
Mientras Viktor esperaba ayuda en aquella gasolinera olvidada, la realidad de Catalina estaba a punto de derrumbarse en un rastro de amargura absoluta, oscuridad asfixiante y desolación que arrasaría con todo a su paso.
—Vamos, mi niña, debemos empacar todo, ¡lo más rápido posible!
—¿Por qué, mami?