Mundo ficciónIniciar sesiónNo debería haber estado sola esa noche. Pero mis costillas fisuradas me habían dejado exhausta después del duelo con Zara, y cada respiración era un recordatorio doloroso de cuán cerca había estado de perder. Había pedido que me llevaran la cena a mi habitación, esperando poder recuperarme en la privacidad de mis aposentos antes de enfrentar otra jornada de miradas evaluativas y susurros apenas oc







