Mundo ficciónIniciar sesiónAlgunos niños nacen con destino—otros nacen siendo el destino mismo.
El grito desgarró el silencio de la Fortaleza Negra como un cuchillo atravesando seda. Dieciocho horas. Lyra llevaba dieciocho horas en labor de parto, y el bebé simplemente se negaba a salir.
Seraphine presionó sus manos contra el abdomen distendido, sus ojos cerrados mientras dejaba que su poder fluyera a través de sus dedos. La habitación olía a sangre y







