Mundo ficciónIniciar sesiónLos padres no piensan cuando hijos están en peligro—simplemente actúan, consecuencias sean malditas.
La daga presionaba contra el corazón de Orion con precisión quirúrgica. Tártara sostenía al niño como si fuera un muñeco, sus dedos translúcidos atravesando parcialmente su pecho en una demostración obscena de poder. El pequeño no lloraba—el shock lo había sumido en un silencio aterrad







