Cassie
A veces, no sé si soy yo… o la criatura que late bajo mi piel.
Hay días —o noches, porque ya no sé qué maldito tiempo transcurre— en los que me despierto temblando, con las sábanas chamuscadas y las pupilas dilatadas como una bestia acorralada. Y no sé si fue una pesadilla… o si el fuego salió de mí otra vez mientras dormía.
Últimamente, las líneas entre lo que soy y lo que soy ahora se han vuelto difusas, como si la Cassie que una vez amó los amaneceres y las canciones tristes estuviera