Damon
Grito su nombre en medio de la oscuridad, empapado en sudor, con las sábanas pegadas al cuerpo y el corazón latiéndome como si quisiera romperme el pecho desde dentro.
Cassie.
Pero no es ella.
No es mi Cassie.
Es otra. Una figura de fuego y ojos negros, sin alma ni piel, con la voz distorsionada que repite mi nombre como si fuera un insulto. Como si ya no supiera pronunciarlo sin odio.
He tenido esa maldita pesadilla tres noches seguidas.
Tres.
Y lo peor es que cada vez que despierto, me