Cassie
El olor a humo dulce me llena los pulmones, como si cada inspiración me quemara por dentro y, al mismo tiempo, me reconfortara. Estoy de pie en medio del círculo dibujado con cenizas negras y flores marchitas, y el cielo sobre mí parece contener la respiración. No hay viento, ni siquiera el canto nocturno de los grillos. Solo el crujido de las velas alrededor, parpadeando como si dudaran de su existencia.
Damon está detrás de mí. Lo sé porque lo siento. Su presencia es un peso constante