C91: VEN CONMIGO.
Sigrid se quedó visiblemente sorprendida por aquella pregunta, como si no esperara que alguien se interesara por ese asunto. Durante unos segundos guardó silencio, buscando las palabras adecuadas, y luego respondió con franqueza, sin dramatismo, pero con una honestidad que dejaba al descubierto una vida marcada por la soledad.
—En realidad, no tengo adónde ir. No tengo familia, no tengo un hogar al que regresar ni a nadie que me espere fuera de esta mansión. Así que… supongo que me quedaré aquí