C91: VEN CONMIGO.
Sigrid se quedó visiblemente sorprendida por aquella pregunta, como si no esperara que alguien se interesara por ese asunto. Durante unos segundos guardó silencio, buscando las palabras adecuadas, y luego respondió con franqueza, sin dramatismo, pero con una honestidad que dejaba al descubierto una vida marcada por la soledad.
—En realidad, no tengo adónde ir. No tengo familia, no tengo un hogar al que regresar ni a nadie que me espere fuera de esta mansión. Así que… supongo que me quedaré aquí el tiempo que se me permita.
—¿Y no has pensado en casarte algún día? ¿En tener hijos, en formar una familia? —preguntó Oliver.
Sigrid bajó ligeramente la mirada.
—No está dentro de mis planes. No creo que exista alguien allá afuera que quiera tomarme como esposa… o que desee tener hijos conmigo. Como tú sabes… —titubeó un instante antes de continuar—. Yo nací con un defecto en el rostro, y existe la posibilidad de que mis hijos hereden lo mismo. Nadie querría pasar por algo así, ni imponerle e