C92: NO HAY ESPERANZA PARA ALGUIEN COMO YO.
Oliver se quedó visiblemente desconcertado. No había anticipado aquella reacción. Sí, esperaba dudas, incluso incredulidad; era natural que Sigrid no creyera en sus palabras.
Pero que ella llegara a pensar que todo aquello formaba parte de una burla cuidadosamente planeada, que creyera que él se estaba riendo de ella… eso lo tomó por sorpresa.
—No, Sigrid… no es así —añadió—. No hay ningún juego, ni ninguna trampa.
—¿De verdad crees que voy a caer en eso? ¿En esa farsa? —replicó Sigrid—. ¿Piens