C92: NO HAY ESPERANZA PARA ALGUIEN COMO YO.
Oliver se quedó visiblemente desconcertado. No había anticipado aquella reacción. Sí, esperaba dudas, incluso incredulidad; era natural que Sigrid no creyera en sus palabras.
Pero que ella llegara a pensar que todo aquello formaba parte de una burla cuidadosamente planeada, que creyera que él se estaba riendo de ella… eso lo tomó por sorpresa.
—No, Sigrid… no es así —añadió—. No hay ningún juego, ni ninguna trampa.
—¿De verdad crees que voy a caer en eso? ¿En esa farsa? —replicó Sigrid—. ¿Piensas que soy tan ingenua como para creer que alguien como tú, un guardia respetado, bien posicionado y... atractivo, podría fijarse en alguien como yo y querer pasar su vida conmigo? Nadie mira más allá de mi rostro, Señor Oliver. Es lo primero que ven… y lo único que les importa.
Su voz tembló, pero no se detuvo.
—Estoy acostumbrada —continuó—. Acostumbrada a las miradas, a los murmullos, a las burlas. A que me señalen, a que me critiquen, a que me ofendan sin ningún reparo. He aprendido a vivir