C69: QUIERO VERTE LA CARA.
—Alfa… —pronunció Sigrid, desconcertada por la cercanía repentina y por el comportamiento de Asherad, que no lograba comprender.
Él continuó avanzando, reduciendo el espacio entre ambos hasta acorralarla por completo contra el escritorio. Sigrid chocó contra el borde de la mesa y el cuerpo de Asherad se apoyó contra su espalda.
La proximidad era abrumadora. Sigrid percibió la reacción de él de manera inequívoca, su miembro que había adquirido dureza y volumen se frotaba contra sus nalgas, provocándole un estremecimiento involuntario que recorrió su cuerpo entero.
Asherad asomó el rostro hacia la nuca de ella y comenzó a aspirar su aroma con los ojos cerrados, como si se entregara por completo a esa fragancia que lo dominaba. Los cuerpos de los dos respondían, cada uno a su manera, a esa cercanía peligrosa. Él se permitió seguir ese impulso, y sus manos, que antes la mantenían cercada estando apoyadas en el escritorio, subieron lentamente hasta posarse sobre el abdomen de Sigrid.
El co