C55: EL CASTIGO SERÁ SEVERO.
Un rato después, comenzaron a trasladarlos de un sitio a otro. Varios lobos cargaban las jaulas a pulso, mientras que otras eran colocadas sobre una especie de plataforma de madera, un armazón tosco que era arrastrado por caballos a través del bosque.
Sigrid no podía hacer nada más que permanecer allí, encogida sobre sí misma, con el cuerpo dolorido y el alma hecha pedazos. Se lamentaba en silencio, porque sabía que cualquier intento de rebelión sería inútil. Estaba plenamente consciente de qu