C425: LA ESPERA VALIÓ LA PENA.
Aquello hizo que Nayla detuviera sus pasos. Permaneció pensativa durante unos segundos, como si recién en ese instante estuviera analizando seriamente la cuestión.
—La verdad… no lo sé. Estaba tan concentrada en conseguir que él se interesara en mí, que no me detuve a pensar demasiado en lo que yo sentía.
—Entonces, ¿no estás enamorada de él? —preguntó Elliot.
—Es un hombre muy atractivo, inteligente y elegante. Además, tiene una presencia muy masculina y dominante que sinceramente me gusta muc