C426: TU VERDADERO ESPOSO.
El cansancio acumulado tras una jornada interminable de celebraciones había terminado por vencerla. Después de horas soportando saludos, protocolos, bendiciones y la atención constante de decenas de invitados, Nayla había acabado recostándose un momento sobre la enorme cama preparada para los recién casados, sin darse cuenta de que el sueño la arrastraría por completo.
No supo cuánto tiempo pasó hasta que algo alteró suavemente su descanso. Primero percibió el sonido apagado de la puerta abrién