Horas después, la carroza que transportaba a Asherad y a Sigrid llegó a la entrada principal de la mansión. Los caballos se detuvieron y los sirvientes se apresuraron a abrir la puerta del carruaje. Primero descendió Asherad, luego él ayudó a bajar a Sigrid, ambos envueltos todavía en la ligera fatiga de un trayecto largo. Con ellos también llegó Oliver.
Damián, por su parte, ya se encontraba allí esperándolos.
Apenas vio a su madre bajar de la carroza, caminó hacia ella con rapidez. La rodeó c