C219: PODRÍA PERDER LA CABEZA.
Alaric comenzó el procedimiento colocando ambas manos sobre la zona vendada, murmurando palabras en un idioma antiguo que parecía deslizarse como un susurro entre las paredes de madera. Bajo las vendas, la herida reaccionó.
Damián, aun sumido en un estado febril, se estremeció. Una sensación extraña lo recorrió desde el hombro hacia el pecho y la espalda: no era exactamente dolor, pero tampoco alivio. Era como si la carne estuviera siendo obligada a cerrarse, como si el tejido se tensara y se u