El amanecer bañó el bosque con tonos dorados, la mañana se veía igual que ayer, pero para mí, el mundo había cambiado.
La noche en la cabaña con él había marcado un antes y un después en mi vida. Me sentía más viva, como una flor que acaba de abrir sus pétalos al sol, me sentía feliz.
Pero también más vulnerable. Las palabras del cazador resonaban en mi cabeza .
Su recuerdo palpitaba en todo mi ser, hubiera deseado que las horas fueran eternas y po