La lluvia cesó por completo al amanecer, dejando tras de sí un cielo de color zinc que se reflejaba de manera casi fantasmal en las baldosas de mármol negro del vestíbulo del piso 40. Sobre la gran mesa de juntas de la oficina presidencial, donde semanas atrás se habían librado feroces batallas verbales, ya no había reportes de espionaje industrial, ni análisis de vulnerabilidad del norte, ni mapas de rutas aduaneras en conflicto. En su lugar, bajo la fría claridad que se colaba por los ventan