La propuesta de Esmeralda y Emilio no tardó en provocar las primeras ondas de choque dentro de la estructura interna del Fideicomiso. Aunque el bloque del norte estaba neutralizado y Harrison permanecía en silencio, los viejos aliados de la familia de Emilio —aquellos que habían engordado sus cuentas bancarias a la sombra de la antigua gestión de Alfonso de la Vega— no estaban dispuestos a ceder el control del puerto tan fácilmente.
La mañana en que se iniciaron los trámites legales para la F