Las notas de los violines dieron paso a una melodía más profunda y envolvente a cargo de un piano de cola que había sido colocado sobre la plataforma del muelle. Las luces cálidas y doradas, dispuestas meticulosamente por todo el jardín, se encendieron al unísono, reflejándose en las aguas tranquilas del puerto de Aurelia como si el cielo entero se hubiera volcado sobre el mar.
Emilio, sin dejar de mirar a su ahora esposa, hizo una elegante reverencia y extendió su mano izquierda.
—¿Me conce