La llamada terminó.
Pero las palabras quedaron suspendidas en el aire.
—¿Quién viene?
preguntó Sebastián.
Emilio permaneció unos segundos en silencio.
Como si estuviera recordando otra vida.
Otra época.
Otro hombre.
—Alguien que me salvó más de una vez.
—Eso no responde mi pregunta.
—Porque no estoy seguro de cómo explicarlo.
Sebastián cruzó los brazos.
—Inténtalo.
Emilio apoyó ambas manos sobre el escritorio.
—Hace muchos años, antes de que los Villarreal y los Valeriano construyeran lo que so