El silencio que siguió a aquellas palabras fue devastador.
—¿Rehenes…? —susurró Esmeralda sintiendo que el estómago se le revolvía.
El escolta asintió con gravedad.
—Los drones detectaron movimiento en el sótano este de la propiedad. Hay al menos ocho personas encerradas allí… posiblemente empleados antiguos de mantenimiento y seguridad privada.
Caricia palideció inmediatamente.
—Los túneles…
Todos voltearon hacia ella.
La respiración de la joven comenzó a agitarse.
—Mi padre mandó construir ru