La noticia de la reapertura del caso cayó sobre Aurelia como una bomba.
En menos de una hora, todos los medios hablaban de lo mismo: la muerte sospechosa de Victoria Villarreal, los secretos ocultos de la familia más poderosa de la ciudad y la posible caída de Adrián Villarreal. Las redes ardían. Los inversionistas entraban en pánico. Las acciones del Consorcio fluctuaban violentamente mientras los enemigos de la familia comenzaban a moverse como hienas alrededor de una presa herida.
Pero dentr