El salón privado de “Aura” se había convertido en un escenario silencioso donde el lujo y el destino parecían entrelazarse alrededor de Esmeralda.
Las prendas exclusivas colgaban iluminadas bajo luces cálidas, mientras varias empleadas se movían cuidadosamente alrededor de ella, ajustando percheros, acomodando cajas y preparando nuevos conjuntos para que se los probara.
Pero la verdadera atención de todos estaba puesta en una sola persona.
Esmeralda Villarreal.
La mujer que, en cuestión de días