La tarde comenzó a desvanecerse lentamente detrás de los enormes ventanales de la plaza comercial, tiñendo el cielo de Aurelia con tonos dorados y azul profundo.
Dentro del salón privado de “Aura”, el lujo parecía haberse multiplicado.
Cajas negras con listones dorados cubrían los sillones.
Bolsas exclusivas descansaban alineadas junto a la pared.
Zapatos, abrigos, vestidos y trajes cuidadosamente seleccionados formaban ya el nuevo guardarropa de Esmeralda Villarreal.
El guardarropa de una pres