Mientras la oscuridad comenzaba a envolver Aurelia y el odio del padre de Caricia crecía como veneno en las sombras, Esmeralda ignoraba por completo la guerra silenciosa que se estaba formando en su contra.
Después de abandonar “Lomas de la Élite”, decidió cumplir una última petición de su abuelo.
Comprar ropa adecuada para su nueva posición.
Aunque, en el fondo, aquello seguía incomodándola.
Porque aún no terminaba de reconocerse en el mundo al que ahora pertenecía.
La camioneta negra avanzó l