La noche había caído completamente sobre Aurelia cuando el antiguo agente de ventas salió tambaleándose de las oficinas de “Lomas de la Élite”.
El elegante edificio de cristal seguía iluminado detrás de él, pero para aquel hombre todo había terminado.
Su carrera.
Su reputación.
Su futuro.
Todo destruido en cuestión de minutos por una mujer a la que había considerado insignificante.
El resentimiento le quemaba el pecho como ácido.
Entró violentamente a su automóvil, azotando la puerta con fuerza