~MAKSIM~
La rabia no se me bajó.
Ni un poco.
Se quedó allí, hirviendo bajo mi piel, alimentándose de cada segundo que pasaba, del recuerdo de cómo Alessia se había dado la vuelta delante de todos, de cómo había hecho exactamente lo que le daba la gana sin importarle mi palabra… y de esos malditos comentarios que habían hecho esos dos imbéciles y que todavía me retumbaban en la cabeza.
Apreté la mandíbula y empecé a caminar tras ella.
No.
Por supuesto que no iba a dejar eso así.
Aceleré el paso,