~MAKSIM~
Apenas la vi marcharse, con esa seguridad insolente que parecía no quebrarse nunca, supe que aquello no había terminado. No para mí. No para ella.
El aire seguía cargado con lo que había dejado atrás, con el aroma dulce de su perfume, con cada palabra lanzada como una amenaza que no sonaba vacía, y eso fue lo que más me irritó. No había sido una simple discusión. Había sido un desafío abierto.
—Me gusta esa chica.
La voz de Mila llegó desde un costado, suave, casi divertida, como si no