SI QUIERES RESPETO... ¡RESPÉTAME TAMBIÉN!
~MAKSIM~
La forma en que lo dijo, sin titubear, sin bajar la mirada, sin una sola grieta en la voz, fue lo que más rabia me provocó. No fue solo el insulto. Fue la seguridad con la que lo sostuvo, como si tuviera todo el derecho de lanzarlo, como si no le importara a quién se lo estaba diciendo. Como si no me tuviera ni un poco de miedo... ni un gramo de respeto.
—¿Sabes siquiera a quién le estás diciendo eso? —reclamé, avanzando otro paso más, invadiendo su espacio con toda la intención de