~ALESSIA~
—¡Pero... ¿Qué demonios?! —exclamé fuera de mí, asestándole un fuerte puñetazo al escritorio como si él tuviera la culpa de nuestros problemas—. ¿Es en serio? ¿Otra vez esta mierda?
Maksim bajó la mirada al suelo con la preocupación aflorando en su semblante, mientras yo me pasaba una mano frustrada por la cabeza, casi arrancándome el cabello por la rabia que me quemaba por dentro. Y es que era justamente eso lo que quería hacer: arrancarme el cabello.
Ya había pasado más de un mes de