~MAKSIM~
La medianoche había quedado atrás hacía rato. El reloj sobre una de las paredes marcaba casi la una de la mañana y, aun así, ni Alessia ni yo parecíamos tener intención de ir a dormir.
Ella seguía sentada detrás del escritorio revisando documentos, anotaciones y varios informes que Denis y Vadim habían enviado durante los últimos días. Yo ocupaba una silla frente a ella mientras revisaba algunos reportes financieros de la Bratva y varios movimientos sospechosos que todavía estábamo