~MILA~
Cada músculo de mi cuerpo me dolía, pero ya estaba harta de permanecer encerrada en aquella habitación y acostada en aquella cama. Me maldecía por ser tan débil y no tener la fortaleza de Alessia, que se había enfrentado a una guerra, había luchado cuerpo a cuerpo contra los soldados de Gio Marchetti y hasta contra ese mismísimo demonio, y aun así andaba como si nada, trabajando arduamente y organizándolo todo como la nueva Capo que era.
Para mi suerte, alguien llamó a la puerta de m