~MILA~
En tanto Alessia apretó los labios para contener una sonrisita divertida, mi hermano carraspeó y frunció el ceño. No parecía molesto por la escena que sus ojos estaban viendo, pero tampoco parecía cómodo. Sabía que aunque hubiera dado su aprobación para que mi relación con los Ravelli siguiera adelante, todavía le iba a costar un poco adaptarse a ella y verlo como lo más normal del mundo.
Los hermanos se apresuraron a separarse de mí y a levantarse de la cama, entre nerviosos y asust