~ALESSIA~
Tuve que toser porque me atoré con mi propia saliva al escuchar la declaración de Maksim.
Cuando me recompuse, lo miré directo a los ojos, estupefacta.
—¿Doce hijos? —exclamé—. ¿Te has vuelto loco?
Su ceño se frunció ligeramente.
—No. Y estoy seguro de que ya te había manifestado mi deseo de tener una docena de hijos contigo. La Bratva Volkov y la mafia Cardinale necesitan unos cuantos herederos.
Rápidamente negué con la cabeza.
—Y yo estoy segura de que te dejé claro de