~MAKSIM~
No había dormido ni un solo minuto. La noche se me fue recorriendo por cada maldito lugar donde Irina Petrova podía estar, o donde solía aparecer cuando quería que la vieran o cuando quería desaparecer sin dejar rastro. Clubes privados, hoteles, casas de contactos, rincones del bajo mundo donde la información corría más rápido que la sangre.
Estuve en todos, directa o indirectamente, moviendo a mis hombres, cerrando salidas, presionando nombres, rompiendo silencios. La muy maldita no e