~ALESSIA~
Por un instante creí que no había escuchado bien.
La miré, sintiendo cómo la sorpresa me recorría el cuerpo de forma casi incómoda, como si mi mente necesitara unos segundos más para procesar lo que acababa de decir.
—Disculpa… ¿qué has dicho? —pregunté, sin apartar la vista de ella.
La mujer soltó una risa suave, natural, como si mi reacción le resultara completamente comprensible, y se incorporó con elegancia de la tumbona.
Tomó una bata negra de tela ligera y transparente