NO PIENSES. MUÉVETE
~MILA~
Todo pasó demasiado rápido, como un relámpago iluminando el cielo.
Vi cómo el tal Gio apretaba el gatillo y el disparo estallaba en medio del jardín, rompiendo el aire como una cuchillada. Bruno se movió apenas, pero no supe si fue para esquivarlo o si la bala le había dado. Lo único que vi fue su cuerpo tambalearse hacia atrás y caer sobre los rosales, para luego deslizarse al suelo, donde el tal Gio aprovechó para asestarle otro disparo.
—¡Bruno! —grité con todas mis fuerzas, des