~MAKSIM~
El vaso chocó contra la mesa con un golpe seco cuando lo dejé caer, el cristal vibrando apenas bajo la fuerza de mi mano. El vodka quemaba al bajar, pero no lo suficiente como para apagar la maldita mezcla de rabia, frustración e impotencia que me retorcía por dentro como un animal encerrado.
Serví otro trago sin pensarlo, llenando el vaso más de la cuenta, y lo llevé a la boca de un solo movimiento, como si pudiera ahogar en alcohol la imagen de ella… su boca, su risa, su maldita form