Mundo ficciónIniciar sesiónLas victorias nunca son gratis. Solo difieren en qué partes de ti murieron para conseguirlas.
El sol se desplomaba hacia el horizonte como una herida sangrante en el cielo, tiñendo las ruinas de las criptas ancestrales con tonos carmesí que parecían burlarse de la sangre real que había empapado esas piedras milenarias. Aria se encontraba arrodillada junto a Isabella, quien yacía semiconsciente contra los escombros de lo que una vez había







