Mundo ficciónIniciar sesiónAlgunos comienzos son finales disfrazados.
El grito que desgarró el silencio del amanecer no provenía de ninguna batalla. Aria se dobló sobre sí misma, las manos aferrándose al vientre mientras una contracción la atravesaba como un rayo de dolor puro. Cinco meses. Solo cinco meses de embarazo, y su cuerpo se convulsionaba con una urgencia que desafiaba toda lógica natural.
—¡Isabella! —La voz de Cassian cort&oacu







