Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa luz del amanecer apenas tocaba las torres de Valdoria cuando Aria descendió por las escaleras de piedra hacia la cámara del núcleo. Cada paso resonaba contra las paredes con un eco que parecía multiplicarse en dimensiones que sus ojos no podían percibir. El cristal bajo su piel pulsaba con urgencia creciente, una llamada que no podía ignorar por más tiempo.
Los guardias apostados en la entrada se apartaron sin pronunciar palabra. Hab&







