C97-ESPERAME DESPIERTA.
C97-ESPERAME DESPIERTA.
El almacén olía a metal oxidado y sudor frío.
Las cadenas retumbaban con cada sacudida del juez, sus músculos tensos, los tendones a punto de reventar. Otro choque eléctrico lo atravesó, arrancándole un alarido, la piel de su torso estaba en carne viva, marcada por líneas rojas y negras donde la corriente lo había quemado.
Los pasos de Stefan resonaron en el silencio.
El juez apenas logró levantar la cabeza, tenia la visión borrosa por el dolor, pero reconoció de inmediat