96 – ERA ELLA.
96 – ERA ELLA.
El aire en la habitación de seguridad se sentía más espeso con cada minuto que pasaba.
Lucy estaba sentada en el suelo, con la espalda apoyada contra la pared, abrazándose las piernas contra el pecho. Llevaba horas así, mordisqueando las uñas hasta la carne, moviéndose de un lado a otro, enredando los dedos en su cabello sin darse cuenta. El reloj del sistema de seguridad no dejaba de marcar los segundos en silencio.
Tic. Tic. Tic.
Y Eros no volvía.
Sabía a dónde había ido. Lo ha